Cómo identificar un recambio eléctrico falso o no certificado
En los últimos años, el mercado de los recambios eléctricos ha crecido de forma exponencial, y con él también el número de piezas falsificadas o sin certificaciones. Para un taller o distribuidor, instalar un recambio eléctrico falso no solo supone un riesgo para el vehículo y el cliente, sino que también puede afectar seriamente la reputación del negocio. Por eso, conocer cómo detectar piezas no certificadas es clave para garantizar reparaciones seguras y duraderas.
1. Precio sospechosamente bajo
Uno de los primeros indicadores de que un recambio eléctrico puede ser falso es su precio. Si una pieza cuesta mucho menos que la media del mercado, lo más probable es que no cumpla con los estándares de calidad exigidos. Lo barato, en este caso, suele salir caro.
2. Ausencia de certificaciones visibles
Un recambio eléctrico homologado siempre incluye referencias claras a sus certificaciones:
- Marcado CE.
- Homologación OEM.
- Normas internacionales como ISO.
La ausencia de estas marcas, o su aparición en etiquetas poco claras, es un aviso de posible falsificación.
3. Embalaje y etiquetado de baja calidad
Los fabricantes de confianza cuidan cada detalle: logos, hologramas de seguridad, etiquetas resistentes y manuales claros. En cambio, los recambios eléctricos falsos suelen presentar embalajes genéricos, sin sellos de autenticidad o con errores de impresión.
4. Número de referencia inexistente o incorrecto
Todo recambio original tiene un número de referencia OEM que lo identifica y asegura su compatibilidad con el vehículo. Si este código no aparece, está borrado o no coincide en el catálogo del fabricante, probablemente se trata de una pieza falsa o no certificada.
5. Falta de trazabilidad del proveedor
Comprar a distribuidores poco conocidos, sin historial ni reputación en el sector, aumenta el riesgo de adquirir piezas no certificadas. Apostar por proveedores especializados y con catálogo verificado es la mejor garantía para evitar sorpresas.
Ejemplo real
Un taller en Sevilla instaló módulos electrónicos adquiridos a un proveedor sin certificaciones. En menos de tres meses, el 50% de las piezas fallaron, generando reclamaciones y pérdidas económicas. Tras cambiar a un distribuidor oficial con recambios certificados, las devoluciones desaparecieron y la satisfacción de los clientes aumentó notablemente.
Conclusión
Identificar un recambio eléctrico falso no siempre es sencillo, pero existen señales claras: precios demasiado bajos, ausencia de certificaciones, embalajes poco profesionales y referencias incorrectas. Para evitar problemas, lo más recomendable es confiar únicamente en proveedores especializados que ofrezcan piezas homologadas y trazables.
Un recambio eléctrico certificado no es solo una pieza más: es la garantía de seguridad para el cliente y de rentabilidad para el taller.